El envase del aceite de oliva no es un detalle menor. Influye en lo fresco, aromático y saludable que te llega el aceite. En AURO hemos elegido conscientemente la lata: aquí tienes el motivo.
La luz es el mayor enemigo del aceite de oliva
El aceite de oliva virgen extra (AOVE) es un producto fresco y vivo. Su mayor enemigo no es el tiempo en sí, sino la luz. La radiación UV pone en marcha un proceso que degrada los valiosos compuestos aromáticos y los polifenoles: el aceite se enrancia y pierde carácter.
Por eso, una botella de vidrio transparente en el lineal del supermercado es casi lo peor que le puede pasar a un buen aceite. Incluso el vidrio verde u oscuro deja pasar una parte de la luz.
La lata: 100 % de protección frente a la luz
La lata bloquea la luz por completo: no pasa ni un uno por ciento. Junto con un cierre hermético, también protege el aceite del oxígeno. El resultado: el frutado, el color y los polifenoles se mantienen intactos hasta que abres la lata.

Mejor para el medioambiente
La lata tiene otra ventaja: el aluminio y la hojalata son ligeros e infinitamente reciclables. Pesa menos que el vidrio, lo que reduce las emisiones del transporte, y se recicla sin mezclar materiales.
Cómo conservar correctamente tu aceite
- En un lugar fresco y seco, lejos de los fogones y de la ventana.
- Una vez abierta, consúmela en unos pocos meses.
- Ciérrala siempre bien.
AURO en la lata de 500 ml
Nuestra La Lata es 100 % Picual de cosecha temprana, extraído en frío y envasado en una lata opaca a la luz. Así, el aceite te llega tan vivo como salió del molino.
